lunes, 16 de marzo de 2015

Ineficiente, 62% de Municipios “63% de los municipios de hasta 200 mil habitantes, y 40% de los que están habitados por más de 200 mil personas, operan con exceso de dependencias”.

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.
Artículo escrito por Alberto Álvarez Santana, para la Revista Alcaldes de México en su edición del mes de noviembre de 2014.El autor comienza por mencionarnos que la buena salud de los ciudadanos está ligada con la obesidad, lo mismo pasa con os municipios y ayuntamientos del país.
El considera que los municipios “obesos” trabajan con un gran número de dependencias, lo cual afecta negativamente en la gestión eficaz de la administración pues, ya que, se requieren de más recursos para gestionar trámites y al pago de nóminas.
A partir del 2014, el programa Agenda desde lo Local,  que está al mando del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED), de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), transformó su estructura y cambio su nombre a Agenda para el Desarrollo Municipal. Dicha herramienta de diagnóstico y evaluación busca el mejoramiento de la estructura de los ayuntamientos.
Uno de los indicadores de desempeño de la Agenda es el porcentaje de dependencias de los gobiernos municipales en función de un “organigrama óptimo”. Este organigrama estipula que para los municipios de hasta 200 mil habitantes, el número máximo de dependencias debe de ser de 13, en tanto que para las alcaldías de más de 200 mil habitantes, el número máximo debe ser igual a 20.
“Datos del Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales 2013, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revelan que de 2 mil 357 municipios y delegaciones de hasta 200 mil habitantes que hay en el país, 1,493 cuentan con más de 13 dependencias en su organigrama. Es decir, 63 por ciento de las alcaldías de hasta 200 mil habitantes son “obesas”. Sólo 163 ayuntamientos en dicha categoría cuentan con 13 dependencias, y 701 operan con menos de 13; éstos son, al menos en cuanto al número de dependencias que los integran, los municipios más sanos”.[1]
Este censo revela también, que de 103 municipios y delegaciones del país que cuentan con más de 200 mil habitantes, 42 de estos reúnen en su administración a más de 20 dependencias y sólo cuatro cumplen con el requisito del “organigrama ideal” de contar con 20. Lo que quiere decir, que, el 40 por ciento de las alcaldías habitadas por más de 200 mil personas son “obesas”.
“El censo, que reporta cifras al cierre de 2012, refiere que el personal que labora en las instituciones de las administraciones municipales es de 944 mil 234 personas, 10 por ciento más que en el censo anterior, el cual fue elaborado con números correspondientes al cierre de 2011. Uno de cada 10 trabajadores de dichas dependencias labora en municipios del Estado de México, mientras que en el otro extremo se encuentra Colima con 0.7 por ciento del total de burócratas”.[2]

Gasto elevado en Burocracia.
José Antonio González Curi , quien es Coordinador General del INAFED, refiere el  hecho de que existen administraciones municipales deficientes, que no efectúan las funciones que se les asigna por mandato constitucional y con limitadas capacidades de recaudación, se refleja en estructuras “obesas”, por lo que es necesaria una reingeniería administrativa.
González Curi subraya el trabajo que se hace para rediseñar internamente los programas municipales y clarificar las prioridades de los ayuntamientos a través de la Agenda para el Desarrollo Municipal. Dicho programa aborda 40 puntos, entre los cuales está adelgazar, o dicho de otro modo, reducir a los gobiernos locales que cuentan con más dependencias de las necesarias. Además se propone un número “ideal” de empleados, con el fin de que las administraciones trabajen con hasta 400 funcionarios por cada 50 mil habitantes.
En ese sentido, González Curi agrega que hoy día se tiene una idea más clara sobre las políticas de desarrollo necesarias para los ayuntamientos, pero insiste que éstas requieren de una estrecha colaboración entre órganos del gobierno.


Más dependencias, menos competitividad.
El presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal en la Cámara de Diputados Ernesto Núñez Aguilar, expone que el problema de los municipios “obesos” se hace más grave con cada cambio de administración. También indica que lo notable de la Agenda para el Desarrollo Municipal es que incide en la capacitación y profesionalización de los alcaldes.
“En ese sentido, Carlos Grandet, investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), explica que el incremento de trámites desalienta las posibilidades de inversión, lo que afecta directamente a la competitividad local.
“El municipio es la institución que más contacto tiene con los ciudadanos, en vista de que es donde se realiza una mayor cantidad de trámites, si existen una cantidad excesiva de éstos, se inhibe la inversión y el desarrollo por el incremento en tiempo y costos y tiende a generar más corrupción”, apunta.”[3]

Cuestión de intereses.
Algunos  organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre sus recomendación para los ayuntamientos, refiere algunos: Aclarar las responsabilidades del gasto y eliminar la duplicidad de funciones  y ajustar los ayuntamientos a un tamaño óptimo enfrenta desafíos.
“En 2013, la entonces Agenda desde lo Local, contó con la participación de 1,194 municipios, de los cuales 990 concluyeron el proceso de verificación y 340 se hicieron acreedores al Premio Nacional al Desarrollo Municipal, con el que el INAFED reconoce los avances de los gobiernos locales en la atención a las áreas de oportunidad de sus administraciones”.[4]
González Curi admite que aún hay trabajo por hacer para generar un reordenamiento administrativo. También refiere que entre los pendientes de la agenda municipal está revisar el Sistema de Coordinación Fiscal para aumentar los recursos a los municipios e incrementar la eficiencia recaudatoria en  predial y agua.

Referencias.
Álvarez Santana, Alberto. “Ineficiente, 62% de Municipios”. Revista Alcaldes. México. Noviembre 2014.




[1]Álvarez Santana, Alberto.Ob., Cit., p.10.

[2]Ibíd.,p. 11.
[3]Álvarez Santana, Alberto.Ob. Cit., p. 12.

[4] Ibíd., p. 13.

Las TIC y la brecha digital por Edgar Tello Leal.

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.
Edgar Tello Leal, es Licenciado en Computación Administrativa por parte de la Facultad de Comercio y Administración Victoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, tiene un Maestría en Docencia en educación superior por la Universidad Autónoma de Tamaulipas y es Doctor en Educación en la misma Universidad. Ha sido docente y coordinador del programa educativo de Ingeniería en Sistemas Computacionales en la Unidad Académica de Ciencias de la Salud y Tecnología.
El Maestro Tello nos menciona, que los avances tecnológicos (uso de software y hardware) se observan como un progreso social, más sin embargo, ese progreso no llega a todos los sectores sociales, es decir existe una exclusión (brecha digital), pues los que no se ven beneficiados carecen del acceso, uso y beneficios de las mismas.
La brecha digital, marca el impacto social que generan el uso de las tecnologías de información, así como las desigualdades de oportunidades en el desarrollo entre los diversos sectores, también marca una distancia entre los que tienen y los que no tienen acceso a las mismas.
Otro de los tema que aborda el autor es el de la sociedad del conocimiento, cuya definición propuesta por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) es la siguiente:
“Un sistema económico y social donde el conocimiento y la información constituyen fuentes fundamentales de bienestar y progreso, que representa una oportunidad para nuestros países y sociedades, si entendemos que el desarrollo de ella en un contexto tanto global como local requiere profundizar principios fundamentales tales como el respeto a los derechos humanos dentro del contexto más amplio de los derechos fundamentales, la democracia, la protección del medio ambiente, el fomento de la paz, el derecho al desarrollo, las libertades fundamentales, el progreso económico y la equidad social”.[1]
En tanto que el concepto de sociedad de la información hace referencia a una transformación que está impulsada por los nuevos medios disponibles para crear y divulgar información mediante tecnologías digitales.
Tello hace referencia a la brecha digital, dentro de la sociedad de la información, el vínculo parte en los  ámbitos “del conocimiento, el acceso a la información, la educación, la investigación científica, la diversidad cultural y lingüística, que representa el verdadero desafío planteado a la edificación de las sociedades del conocimiento”.[2]
El término de las TIC está ligado a la tecnología usada para crear, almacenar, intercambiar y procesar información, tales como datos, conversaciones de voz, imágenes, además se relaciona computadoras, software y telecomunicaciones.
El reto hoy en día para los gobierno  es que todos los ciudadanos puedan tener  acceso a las TIC, por tal motivo deberán proponer acciones para abatir la brecha digital y no solo unos cuentos se beneficien del uso de la tecnología y su aplicaciones.


Referencias.
Internet:
Tello, Edgar. Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) y la brecha digital: su impacto en la sociedad de México. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento (RUSC). Vol. 4, n.º 2. UOC, 2007. Consultado: el 26 de noviembre de 2014. Disponible: http://www.uoc.edu/rusc/4/2/dt/esp/tello.pdf




[1]Tello, Edgar. Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) y la brecha digital: su impacto en la sociedad de México. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento (RUSC). Vol. 4, n.º 2. UOC, 2007. Consultado: el 26 de noviembre de 2014. Disponible: http://www.uoc.edu/rusc/4/2/dt/esp/tello.pdf
[2]Ob. Cit. 

Gobierno Abierto, desde la perspectiva de José Miguel Insulza

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.
José Miguel Insulza es Licenciado en derecho por parte de la Universidad de Chile, realizó un posgrado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y es Maestro en Ciencia Política por parte de la Universidad de Michigan. Fue profesor de la asignatura de Teoría Política en la Universidad de Chile.  Fue elegido Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2005, y reelegido en el 2010.
En palabras de José Miguel Insulza, el Gobierno abierto: “es una política pública que agrupa los conceptos de transparencia, participación y colaboración de los ciudadanos en las políticas públicas en donde la información y datos gubernamentales juegan un rol esencial”.[1]
Un gobierno es abierto cuando  todos los niveles (federal, local y municipal) son trasparentes, además de que hay una apertura y existen mecanismos para que la sociedad pueda participar en asuntos públicos, así como también le demanden al Estado una rendición de cuentas. Un gobierno abierto por sus características, esta vinculado con la democracia, Insulza nos menciona lo siguiente:
“La democracia ha avanzado, sin duda, en el mundo, y en América Latina se ha ido consolidando de manera procedimental, aunque todavía falta por afianzar una plena democracia ciudadana. El gobierno abierto viene precisamente a llenar esa carencia, al entablar que las decisiones políticas queden condicionadas y determinadas, en parte, por la sociedad civil. En este sentido, la democracia supone de un ideal ideológico preciso, pero también supone la construcción de una ciudadanía integral, es decir, el pleno reconocimiento de la ciudadanía política, civil y social”.[2]
Un gobierno abierto consolida al régimen de la democracia, que como uno de sus principios y elementos básicos que la caracterizan es la participación de los actores involucrados en la toma de decisiones políticas e implementación de políticas públicas. En la actualidad el uso de las TIC, ha generado una relación estrecha entre gobierno y sociedad, en donde los ciudadanos cuentan con mayores recursos  y mecanismos para promover la rendición de cuentas y la transparencia de la toma de decisiones del gobierno.
El gobierno abierto en la actualidad está ligado con un gobierno electrónico ya que debido al avance de la tecnología, la interacción entre gobierno y ciudadanos se ha ido modernizando, el uso de las TIC y el uso del internet (redes sociales, aplicaciones y portales de internet, trámites en línea), mejoran la calidad y eficiencia de servicios que proporcionan los gobiernos, con lo cual se podría logran una transparencia en los asuntos públicos.



Referencias.
Internet:
Insulza, José Miguel. Prólogo, en: La Promesa del Gobierno Abierto. Coord. Andrés Hofmann, Álvaro Ramírez-Alujas y José Antonio Bojórquez Pereznieto. Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Distrito Federal, 2012. Consultado el 1 de diciembre de 2014. Disponible: http://www.itaip.org.mx/slide/pdf/lpga.pdf






[1] Insulza, José Miguel. Prólogo, en: La Promesa del Gobierno Abierto. Coord. Andrés Hofmann, Alvaro Ramírez-Alujas y José Antonio Bojórquez Pereznieto. Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Distrito Federal, 2012. Consultado el 1 de diciembre de 2014. Disponible: http://www.itaip.org.mx/slide/pdf/lpga.pdf

[2] Ibíd.

En años recientes el término de gobierno abierto ha tomado un gran auge en la sociedad, como una primera aproximación podríamos relacionarlo con la transparencia en la gestión y administración pública, los principios de democracia y la participación que existe en la sociedad.

Remontando las brechas principios fundamentales de políticas públicas para la inclusión digital.

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.

Uno de los grandes retos para México es superar la Brecha Digital que existen en la actualidad, ya que esta es considerada como un nuevo tipo de desigualdad en la sociedad contemporánea, es preciso que el gobierno genere políticas públicas como mecanismos para abatir este tipo de desigualdad
Para logar esto, primeramente se tiene que hacer una distinción entre las políticas gubernamentales y las políticas públicas, “en este sentido de que estas últimas no vienen a ser simple decisión del actor gubernamental, sino que constituyen un curso de acción que se desata y efectivamente es desarrollado, intencional o relativamente por varios actores gubernamentales, por otros actores estales, actores políticos diversos, grupos económicos o bien organizaciones sociales”.[1]
Gobernar por políticas públicas implica incorporar la opinión y la participación de los ciudadanos, lo cual es un principio de las sociedades democráticas.
Para abatir la brecha digital en el país, es necesario la implementación de políticas públicas, las cuales sean un mecanismo para lograr la inclusión digital, además de crear acciones cuyos objetivos sean mejorar la calidad y el acceso del uso de las TIC, para que los ciudadanos entren a la sociedad de la información y el conocimiento.
“Las políticas para la inclusión digital buscan que sean los diferentes actores sociales los que edifiquen la Sociedad de la Información y el Conocimiento al tiempo que, como parte del mismo proceso, estos puedan desarrollarse en ese marco. De ahí la importancia de que dichos cursos de acción se inscriban en los planes de desarrollo, tanto nacionales como regionales.”[2]
Al igual que cualquier política pública, las políticas enfocadas a la inclusión digital pueden tener errores, estos pueden ir desde le planteamiento del problema, errores en la ejecución e implementación de la política, por eso no es fácil el camino que se debe de recorrer para la inclusión digital en el país.
En el país existe una gran ausencia de proyectos o cursos de acción que estén encaminados a la construcción de una Sociedad de la Información y el Conocimiento.




[1] Alva de la Selva, Alma. “Remontado las brechas principios fundamentales de políticas públicas para la inclusión digital.”, en: Brecha e inclusión digital en México: hacia una propuesta de políticas públicas. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 2012, p. 112.

[2] Alva de la Selva, Alma. Ob. Cit., 114.

jueves, 12 de marzo de 2015

Conferencia Magistral Dr. René Hernández (ILPES -CEPAL, Chile)

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.
Dentro de la inauguración del Segundo Bienal de Territorios en Movimiento organizado por la Universidad de Guanajuato (UG) y realizado en la Ciudad León, Guanajuato los días 25, 26, 27 y 28 de noviembre de 2014, se presentó el Dr. René Hernández, quien es miembro del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), este instituto proporciona asesoría a los gobiernos de la región, para mejorar sus competencias de planificación y gestión pública para el desarrollo.
El Doctor Hernández abordo el tema de la desigualdad (brecha) en la región de América Latina y el Caribe, refirió que como estrategia para abatir la problemática de desigualdad y exclusión se necesita que los gobiernos de la región logren un cambio estructural para la igualdad.
Hernández menciono que América Latina es una de las regiones en las cuales existe una gran desigualdad que va desde lo étnico, de oportunidades, genero, ingreso e incluso al uso de tecnologías, esto a pesar de las políticas sociales que han implementado los gobiernos de la región.
Mencionó  también que existe una gran brecha en la región y que a pesar que en los últimos 10 años se ha reducido la pobreza en América Latina, la desigualdad no; es por ello que los gobiernos deben optar por un cambio estructural en su planificación en donde se implementen políticas públicas que fomenten la productividad.  Y con esto se logren mejores salarios y condiciones de vida, para se logren disminuir las brechas y las desigualdades.
Tocante al tema de la brecha y la desigualdad que existe en América Latina y el Caribeen torno al tema de uso de las TIC, mencionó que la CEPAL y el ILPES dentro de sus agendas incorporan foros para el cierre de las brechas digitales, en las cuales hacen observaciones y asesoran a los gobiernos de los países de la región, dentro de las indicaciones que sugieren a los gobiernos consiste a grandes rasgos en que se implementen políticas orientadas a incorporar el uso de las TIC en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Comento que la desigualdad y la brecha digital, necesitan ser abatidas mediante la incorporación del uso de las TIC en campos como el de la educación, economía, salud, la productividad esto para avanzar hacia el logro de sociedades hacia el conocimiento.


Brecha Digital y la Desigualdad en el Siglo XXI, por Alma Rosa Alva de la Selva

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González.
Alma Rosa Alva de la Selva, es Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México, actualmente es investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.
En la medida que transcurre el Siglo XXI, la sociedad mundial va adaptándose a los nuevos procesos derivado del constates cambios (sociales, económicos, cultuales y tecnológicos) que se dieron en las dos últimas décadas del Siglo XX.
Uno de estos procesos se deriva del adelanto tecnológico, el cual ha sido llamada la sociedad de la información, ya que esta se presentó como una nueva forma de organización social y a la cual no todas las personas tienen acceso.
Como resultado de las crisis de los ochentas y la redefinición de los Estados se dio paso al proceso globalizador, en donde los gobiernos optaron por la instauraron de políticas neoliberales. Estas tenían como características es la apertura de los mercados y el comercio, otra de las características del neoliberalismo, es que el Estado dejo de regular la gran mayoría de las actividades del mismo y redujo el gatos público. Además que en la cuestión financiera y económica, se formaron y se fortalecieron los monopolios y los oligopolios.
Cabe mencionar que los procesos de globalización y neoliberalismo en América Latina trajeron como consecuencia otros problemas sociales como lo son la pobreza, la desigualdad, desempleo, la falta de oportunidades, la carencia en el sector educativo y la exclusión.

Desigualdad un problema ancestral.
La pobreza, la desigualdady la exclusión son los más grandes problemas que enfrentanlas sociedades contemporáneas incluidas la región de América Latina.
Alma Rosa cita al autor Luis Reygadas, quien refiere que en la actualidad existen otro tipo de desigualdades (brecha) como la falta de acceso al conocimiento y a la tecnología, quien sostiene: “que la brecha digital puede definirse como la desigualdad  entre quienes tienen acceso a nuevas tecnologías y quienes están desconectados de ellas”.[1]
Refiere que a las desigualdades que ya existen se están sumando eventos de exclusión y precarización de otros servicios otorgados por el Estado como lo es la educación de calidad.

La brecha en México.
En México no existe una distribución de ingreso y riqueza, por tanto existe una gran desigualdad y una polarización social y económica. La autora refiere que en  las últimas décadas del Siglo XX la desigualdad creció, esto debido a la implementación de modelo neoliberalista, ya que las reformas que se instauraron  modificaban la estructura de la economía del país, además se dio una apertura en el mercado,
Como se mencionó en párrafos anteriores una de las características de las políticas neoliberalistas, fue la reducción del gasto público, desaparecieron algunas empresas del gobierno, dentro de las reducciones al gasto fue la poca inversión que se le hizo al ramo del desarrollo social, algunas de las consecuencias de estas medidas fue el aumento en la desigualdad en el país.
De lo que fue del 1992 al año 2000 se conservó esa misma política  , para el año 2004, surgió otra crisis económica en el país que trajo consigo el desplome del Producto Bruto Interno (PIB), la inflación de precios, aumentos en las tasas de interés y de desempleo, y también una gran desigual en los salarios.
“En 2008, muestra que más del 56% del ingreso nacional lo concentraba sólo el 20% de los hogares más ricos del país, mientras que el 20% de los hogares más pobres alcanzaban apenas el 3.6% de mismo”.[2]
Las cifras anteriores, dejan ver que  la desigualdad en ingreso es un problema, por lo cual el gobierno  debe de crear un modelo de desarrollo para disminuir la pobreza y la desigualdad, dentro de esa estrategia también se debe de incluir la brecha digital.

Brecha Digital y comunicación para el desarrollo.
En la actualidad dentro de las agendas de gobierno y para el desarrollo de los países, se tiene que considerar y pensar en enfoques y corrientes modernizadores, para lo cual se tendrán que implementar políticas detecnologíapara la construcción de sociedades emergentes.
“Ciertamente la adopción de los valiosos recursos adoptados por las TIC abre nuevas oportunidades para el avance de la sociedad del Siglo XXI; no obstante para su aprovechamiento social es imperativo un cambio de perspectiva, la mirada habrá de dirigirse hacia el conocimiento de la comunicación para el desarrollo, pues ahora en relación con el proceso de tránsito hacia la nueva organización social”.[3]
Dentro de esta corriente se han generado tres paradigmas, cada uno ha tenido características significativas hacia el desarrollo y la modernización. El primer paradigma es el de la modernización, este ha entendido el problema del desarrollo en una idea de evolución direccional y se pretende que mediante el uso de las TIC los países emergentes logren los mismos avances de los países avanzados.
El segundo paradigma está relacionado con la teoría de la dependencia, se basa en los principios, en el cual los países con mayores recursos económicos dominan a los que menos recursos tienen, esta teoría se basa también en la división internacional del trabajo, en la cual la concentración del desarrollo internacional y la riqueza se mantiene solo en algunos países y otros los restringe, lo que tare consigo desigualad y la exclusión.
El tercer y último paradigma, se engloba como un proceso de dialogo público y privado, en el cual los actores son los que formulan su propio desarrollo, con la comunicación como un elemento fundamental.
Referencias.
Bibliografía:
Alva de la Selva, Alma. “Brecha Digital y la Desigualdad en el Siglo XXI”, en: Brecha e inclusión digital en México: hacia una propuesta de políticas públicas. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 2012.

Tello, Carlos. Sobre la desigualdad en México. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Economía, 2010.



[1] 4Alva de la Selva, Alma. “Brecha Digital y la Desigualdad en el Siglo XXI”, en: Brecha e inclusión digital en México: hacia una propuesta de políticas públicas. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 2012, p.41.

[2]Tello, Carlos. Sobre la desigualdad en México. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Economía, 2010, p. 271.

[3]Alva de la Selva, Alma. Ob. Cit., 46.

10 principios y criterios para la inclusión digital en el país.

Reseña elaborada por: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González.
Alma Rosa Alva de la Selva enuncia 10 principios y criterios para la inclusión digital en el país, los cuales son los siguientes:
1. “Formulación e implementación de una política de Estado para construir la Sociedad de la Información y el Conocimiento en México, desde la perspectiva de las TIC para el desarrollo”.[1] Dicha política habrá de ver a las TIC,  como un medio para logra objetivos de desarrollo para el país. En tanto que el Estado tiene que ser conductor e impulsar proyectos en los que colaboren el sector público, privado y organizaciones civiles para lograr los objetivos.
2. “En el marco de dicha política estatal, establecer con carácter prioritario el objetivo de reducir y en el último termino erradicar la brecha digital en el país, con el acceso universal y la información”.[2]
Lo antes mencionado implica la construcción de un marco que garantice las condiciones para ampliación de los procesos sociales de uso y apropiación de la tecnología.
Actualmente en varios países del mundo el acceso a Internet constituye un derecho constitucional para los ciudadanos, tal es el caso de España y Costa Rica. La autora señala que en México ha habido experiencias similares, una de ellas en el Distrito Federal,  en el 2011, en el Estado de Colima, se estipula dentro del artículo primero de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Colima, que todos los colimenses tiene derecho a acceder a la Sociedad de la Información y el Conocimiento.
3. “Uno de los ejes de la política de Estado en materia habrá de ser el considerar a las TIC como herramienta de apoyo en los procesos de inclusión social en el país, con el objeto de central de facilitar la concreción de objetivos de la sociedad”.[3]
Es importante que las políticas correspondan a las necesidades, beneficio e intereses de los distintos tipos de usuarios, desde los que cuentan con acceso, uso y apropiación hasta de los menos favorecidos y los que se encuentran marginados.
4. En esta dirección, es necesario la elaboración de una nueva estrategia para superar la brecha digital en el país. “Esto, previa evaluación de los programas gubernamentales nacionales implementados a la fecha y a la realización de diagnósticos sobre el tema a nivel regional e incluso municipal, con el apoyo de las correspondientes instancias de gobierno, buscando identificar las problemáticas locales.
Para lo cual se tendrán que elaborar nuevos , en los que se incluyan indicadores que vayan acorde a los factores y determinaciones de las dimensiones de la brecha digital.
5. La nueva estrategia para remontar la brecha digital, se ubicará dentro del Plan Nacional de Desarrollo, además de que se incluirán  las acciones y metas de los planes sectoriales y se garantizará su continuidad a corto, mediano y largo plazo.
6. Para cumplir con el objetivo de la inclusión digital, es necesario la participación de la ciudadanía, con el impulso de iniciativas de los sectores implicados. Así en la construcción de la nueva estrategia deberán considerarse las propuestas sociales sobre el tema.
7. “Por ello, esa estrategia habrá de generarse con el proceso de las auténticas políticas públicas como instrumento, y por tanto, con una participación efectiva de la sociedad mexicana”.[4]
Para lo cual se deberán concebir mecanismos que permitan la participación ciudadana en los proceso de elaboración y implementación de las políticas de inclusión digital.
8. La base de estas políticas tendrán que ser las experiencias y las problemáticas en cuanto al acceso, apropiación y uso de las TIC de la sociedad del país.
9. “Considerando el carácter multidimensional de la brecha digital se requiere de políticas para cada una de las seis dimensiones y mediaciones en las cueles se manifiestan”.[5]
10. Las políticas de inclusión digital tendrán que formularse e implementarse de manera segmentada, esto en la medida de que la situación específica de los diferentes sectores de la sociedad del país con relación a la brecha digital.
Estos diez principios a grandes rasgos explican cómo deben de ser el proceso de las políticas para la inclusión digital en el país, con la finalidad de abatir la brecha digital que existe en México.





[1]Alva de la Selva, Alma. “Remontado las brechas principios fundamentales de políticas públicas para la inclusión digital.”, en: Brecha e inclusión digital en México: hacia una propuesta de políticas públicas. México: Editado por la Universidad Nacional Autónoma de México, 2012,p.115.

[2]Alva de la Selva, Alma. Ob. Cit., p.116.

[3]Alva de la Selva, Alma. Ob. Cit., 117.

[4]Ibíd., p.118.
[5]Alva de la Selva, Alma. Ob. Cit., 117.