jueves, 7 de agosto de 2014

Aaron Wildavsky y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González

Aaron Wildavsky estudioso del tema de las políticas públicas estadounidense. “Después de graduarse de la Universidad de Brooklyn, sirvió en el Ejército de EE.UU. y luego ganó una beca Fulbright de la Universidad de Sydney para 1954-1955. Wildavsky regresó a los EE.UU. para asistir a la escuela de posgrado en la Universidad de Yale. Su tesis doctoral, un estudio de la política de la controversia que la energía atómica Dixon-Yates, fue terminada en 1958”.[1]
El aporte que hace al tema se basa en el análisis del proceso o ciclo de las políticas públicas, este autor que conjuntamente con Pressman escribieron el texto ¿Qué debe de significar la evaluación para la implementación para la implementación? Nos mencionan lo siguiente: “Con el fin que la evaluación sea efectiva en su creciente dominio –para que sea útil durante la implantación – debe de tratar de generar datos que puedan utilizarse para mejorar el proceso.”[2]
Interpretando lo que nos mencionan, una buena evaluación nos permitirá que en un futuro en la etapa de la implementación no se comentan errores o estos sean mínimos.
Otro de los estudiosos del tema de las políticas públicas es Manuel Tamayo, en la propuesta  que para la fase de la implantación como proceso de interacción entre las condiciones iniciales y los resultados esperados, retoma a  Pressman y Wildavsky, estos autores ven a la implantación como proceso de interacción entre los objetivos y los resultados.
“Los autores mantienen que la implantación es un proceso que debe tenerse en cuenta en la fase de formulación, determinando entonces cuál de los posibles caminos –diseños de implantación– reduce, en mayor medida, los efectos perversos de la gestión conjunta –retrasos, desviación del plan inicial, imposibilidad de llegar a acuerdos y paralización del programa– y presenta una menor complejidad, incrementando las posibilidades de que ocurra esa relación causal entre las condiciones iniciales y los resultados esperados”.[3]
Pressman y Wildavsky nos mencionan también que en la evaluación de las políticas públicas o programas, los evaluadores tendrán que responder las siguientes preguntas:
1) ¿Cuándo? Esta pregunta está relacionada con el tiempo, puede ser una evaluación retrospectiva, prospectiva y continua; esta última evaluación es un intento para tener de forma perpetua una retroalimentación de los resultados.  
2) ¿Dónde? Puede ser una de manera formal y nacional; y menos formal en el ámbito local, es decir en que ámbito se desarrollara.
3) ¿Para quién? Los analistas deben estar atentos los intereses evaluativos de la organización. La pregunta también debe de ser para grupos políticos y sociales. En esta pregunta destaca la evaluación de perspectivas múltiples, en esta evaluación se  identifica a interesados y quiénes serán los beneficiados.
4) ¿Qué? Básicamente son las evaluaciones que tienen que ver con los insumos, proceso y resultados, destacan la evaluación concentrada en metas, se basa en los objetivos y plan de acciones y la meta evaluación que propone una evaluación de la evaluación hecha para el programa o política. 
 5) ¿Por qué? Ya que la aplicación de los programas o políticas son  la pruebas decisivas de la evaluación.

Referencias.

Bibliografía:
Wildavsky, Aáron. ¿Qué debe significar la evaluación para la implementación?, en: Implementación como grandes expectativas concebidas en Washington se frustran en Oakland, Aáron, Wildavsky, México: Editado por el Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y el Fondo de Cultura Económica, 1998.

Internet:
Centro de artigios. Aáron Wildavsky, Primeros años, Carrera, Gestión del riesgo, Teoría de la doble presidencia. Recuperado el 26 de mayo de 2014. Disponible en:  http://centrodeartigos.com/revista-digital-universitaria/contenido-21727.html







[1]Centro de artigios. Aaron Wildavsky, Primeros años, Carrera, Gestión del riesgo, Teoría de la doble presidencia. Recuperado el 26 de mayo de 2014. Disponible en:  http://centrodeartigos.com/revista-digital-universitaria/contenido-21727.html 
[2]Wildavsky, Aáron. ¿Qué debe significar la evaluación para la implementación?, en: Implementación como grandes expectativas concebidas en Washington se frustran en Oakland, Aáron, Wildavsky, México: Editado por el Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y el Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 285. 
[3]Wildavsky, Aáron. Ob. Cit.,  p. 15.

Erik-Hans Klijn y su aporte a las políticas públicas.


Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González.


El aporte que Klijm hace al tema lo refiere a las redes políticas públicas que las define como: “patrones más o menos estables de relaciones sociales entre actores interdependientes, que toman forma alrededor de los problemas y/o de los programas de políticas”.[1]
El autor nos menciona que la conceptualización teórica de las políticas públicas encuentra su origen en las diversas disciplinas de las Ciencias Sociales como la literatura inter organizacional enclavada en la Sociología organizacional de los años sesentas y setenas del siglo pasado, también refiere que los estudiosos sobre lo subsistemas y comunidades políticas pertenecen más al campo de las ciencias políticas.
“Las redes de políticas públicas, forman el contexto en el que tiene lugar el proceso político. Representan un intento dentro de la ciencia política para analizar la relación entre el contexto y el proceso en la hechura de políticas”.[2]
Otro de los temas que desarrolla para el aporte a las políticas públicas es sobre la teoría de decisión, respecto a esto Klijm menciona lo siguiente: “Utilizar el concepto de redes de políticas públicas para analizar procesos  complejos de políticas, encaja en la historia de la ciencia política, en la que los conceptos se desarrollan para analizar procesos complejos de decisión”.[3]
Klijm retoma la ideología de varios estudios del tema de la teoría racional, por ejemplo a Braybrooke y Lindblom, estos dos autores mencionan que la Ciencia Política surge de la teoría de la decisión, el modelo de actor racional que proponen surge de la economía, ya que todas las decisiones están vinculadas a los costos y beneficios que estas pudieran traer consigo las decisiones tomadas.
De Herbert Simon y Lindblom retoma la propuesta que hacen acerca de la racionalidad limitada, ya que un análisis completo de la problemática no es posible ni deseable. La crítica que hacen estos dos autores no afecta al modelo clásico del actor racional, esto es, la suposición de que hacen estos dos autores.
Klijm de los autores como Allison, Cobb y Elder, y Lindblom y Cohen, retoma la idea de cómo estructura la teoría de las políticas públicas, s decir, como la interacción de varios autores que intentar influenciar el proceso político en una dirección de subsistemas y una comunidad de políticas públicas.
Otro de los modelos que retoma Klijm, es del cubo de basura de Cohen y Olse, ya que “muestra un interés similar en el proceso de la hechura de políticas y en las incertidumbres que lo acompañan”.[4]A grandes rasgos este modelo establece que una decisión es producto de varias tendencias independientes de la organización, estas tendencias o bien llamados flujos se limitan a cuatro:problemas, soluciones, participantes y oportunidades de opciones.
En general el aporte que E. Klijm hace al tema de las políticas públicas, lo basa en el concepto de las redes políticas, que pueden ser un intento de contextualizar el enfoque de proceso de las políticas públicas.


Referencias.
Bibliografía:
Klijm, Erik-Hans. Redes de políticas públicas una visión general. ‘Policy Networks: An Overview’ in Kickert, W. J. M. &Koppenjan, J.F.;. (eds) (1998) Managing Complex Networks.Sage, London.






[1]Klijm, Erik-Hans. Redes de políticas públicas una visión general. ‘Policy Networks: An Overview’ in Kickert, W. J. M. &Koppenjan, J.F.;. (eds) (1998)  Managing Complex Networks. Sage, London, p. 5.
[2]Ibíd.,p. 5. 
[3]Ibíd., p. 6.
[4]Klijm, Erik-Hans.Redes de políticas públicas una visión general. Ob. Cit., p. 8. 

David Arellano Gault y Felipe Blanco, y su aporte a las políticas públicas

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

David Arellano Gault, estudió  la Licenciatura en  Administración de Empresas en la Universidad Tecnológica de México, una Maestría en Administración Publica en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y un Doctorado en Administración Pública por parte de la Universidad de Colorado en Estados Unidos.
    Entre sus líneas de investigación se encuentran: la administración y gestión pública, la modernización y reforma de organismos gubernamentales, gobernanza y estrategia organizacional. Ha sido Profesor Investigador del CIDE y desde 2013 es Director de la División de Administración Pública del mismo centro de investigación.
     Felipe Blanco Sánchez, estudió la Licenciatura en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),  y una Maestría en Administración y Políticas Públicas en el CIDE.
    “Ha participado en diversos estudios organizacionales para organismos como la Comisión Nacional para la Protección Social en Salud, la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, entre otros.”[1]
Desde su perspectiva David Arellano y Felipe Blanco entienden a políticas públicas como: “aquellas decisiones y acciones de gobierno que definen las problemáticas públicas especificas a solucionar y los mecanismos particulares a utilizar para ello, no son facultad exclusiva de un régimen democrático, pero si la característica de su formulación e implantación”.[2]
Para los autores existe una relación entre los términos de políticas públicas y democracia; la relación consiste en que las políticas públicas pueden ser consideradas como una herramienta de gobernanza, es decir, mediante esta se promueve y se posibilita la participación y deliberación de los diversos grupos sociales.
“En una democracia los grupos sociales entran en una arena de poder que es más abierta y donde deben competir (y muchas veces coopera) por influir exitosamente en la definición de las políticas públicas”. [3]
 Arellano y Blanco, refieren que el aporte que hace Harold Lasswell a las políticas públicas contiene un vínculo con la democracia en dos aspectos:
a) El dar respuesta a las interrogantes planteadas por las ciencias de políticas implica aclarar tanto las metas que se persiguen con la acción gubernamental, como los valores que la sustentan; y b) el enfoque tiende un puente entre los tomadores de decisiones en el gobierno, los académicos de múltiples disciplinas y prácticamente cualquier otro actor que pueda aportar conocimiento valioso para la resolución del problema”.[4]
En ambos aspectos se reafirma el vínculo entre democracia y políticas públicas, ya que no solo el gobierno tratara de resolver algunas problemática, sino que también, se valdrá de otros grupos sociales y  distintas disciplinas para la toma de decisiones y tratar resolver dichos problemas, alcanzado las distintas metas que se ha propuesto el gobierno.
En realidad para que se pueda cumplir el vínculo entre los conceptos mencionados anteriormente, se tendría que hablar de una democracia participativa, es decir en donde exista una mayor participación de los diversos grupos sociales en la toma de decisiones.  
Cabe mencionar que los autores a lo largo de su texto y de la relación que establecen entre el régimen de la democracia y nos brindan una segunda definición del término de políticas públicas y las ven como:
“Aquellas decisiones y acciones legítimas de gobierno que se generan a través de un proceso abierto y sistemático de deliberación entre grupos, ciudadanos y autoridades con         el fin de resolver, mediante instrumentos específicos, las situaciones definidas  y construidas como problemas públicos.”[5]
Pero también mencionan que no todas las acciones que realiza el gobierno son una política pública, David Arellano y Felipe Blanco al igual que otros autores como Eugene Bardach, Carlos Salazar y Eduardo Villarreal Cantú, proponen un ciclo o proceso de las políticas públicas
El ciclo o que plantean ambos autores consta de cinco etapas, las cuales son las siguientes:
1.    Entrada a la agenda gubernamental.
2.    Definición del problema.
3.    Diseño de la política.
4.    Implementación.
5.     Evaluación.
 

Referencias.
     Bibliografía:
     Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013.
                                                                                                                                         




[1] Centro de Investigación y Estudios en Seguridad (CIES), Protocolo. Investigadores participantes.. Recuperado el 3 de Junio de 2014. Disponible en: http://www.cies.gob.mx/bio2.html

[2] Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013, p. 7.
[3]Arellano, David y Blanco, Felipe. Ob. Cit.,  p. 21.

[4]  Ibíd., p. 23.

[5] Ibíd., p. 27.

Eugenio Lahera y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

“Eugenio Lahera Parada (1948-2012) fue un riguroso intelectual y destacado analista de políticas públicas, de vasta experiencia académica como en la alta gestión pública durante distintos gobiernos. Abogado de la Universidad de Chile, Ph.D. y Master en Public Affairs de la Universidad de Princeton, fue uno de los primeros doctores en políticas públicas en Chile”.[1]
Entre los textos que escribió se encuentran los siguientes: Introducción a las políticas públicas, Del dicho al hecho: ¿Cómo implementar las políticas públicas?, Encuentros y desencuentros entre la política y las políticas públicas, entre otros.
El autor en su libro Introducción a las políticas públicas, hace referencia alconceptotradicional de las políticas públicas y retoma a los autores Thoenig y Meny, para estos:“las políticas públicas corresponden al programa de acción de una autoridad púbica o al resultado de la actividad de una autoridad investida de poder público y de legalidad gubernamental”.[2]
En relación al concepto tradicional de las políticas públicas Lahera describe que al Estado se le asigna un papel central, es decir, es como si las autoridades tuvieran un enfoque excluyente sobre la sociedad para el tratamiento de los problemas públicos.
También nos habla de un nuevo concepto de políticas públicas, según Lahera los adelantos tecnológicos (información y comunicación) haninfluido para que se desarrolle y mejore el concepto.
El término del concepto de policía pública que Lahera propone es el siguiente: “corresponden a cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo publico definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado”.[3]
    Los cursos y flujos de acción en relación a objetivos son llevados a cabo por el sector público, la comunidad por medio de la participación fijarán los mecanismos e instrumentos para la política. Lahera distingue cuatro momentos en las políticas públicas:
·          El Origen
·          Diseño
·          Gestión
·          Evaluación
La propuesta que hace para el concepto, enmarca un elemento relativamente nuevo en el campo de las políticas públicas; ya que la gran mayoría de los autores clásicos que van aproximadamente de 1950 a 1970 no hacen referencia al concepto democracia y participación, si no es hasta después de los años setentas que los autores lo empiezan a relacionar al tema.


Referencias:
Bibliografía:
Lahera Parada, Eugenio, Introducción a las políticas públicas, Chile: Editado por el Fondo de Cultura Económica, 2004.

Internet:
Ingeniería Industrial Universidad de Chile, Premio Eugenio Lahera. Recuperado el 6 de julio de 2014. Disponible en: http://premioeugeniolahera.cl/eugenio-lahera/biografia/








[1]Ingeniería Industrial Universidad de Chile, Premio Eugenio Lahera. Recuperado el 6 de julio de 2014. Disponible en: http://premioeugeniolahera.cl/eugenio-lahera/biografia/
[2]Lahera Parada, Eugenio, Introducción a las políticas públicas, Chile: Editado por el Fondo de Cultura Económica, 2004, p. 13. 
[3]Lahera Parada, Eugenio, Ob. Cit., p.16.

Gobernar por políticas públicas, según David Arellano y Felipe Blanco.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

Otro de los temas que abordan Blanco y Arellano, está relacionado en base a la siguiente pregunta: ¿cómo se gobierna por medio de políticas públicas? La respuesta a esta pregunta radica en que esta forma de gobernar solo trata de resolver los problemas sociales o dicho de otro modo, las acciones gubernamentales están basadas en las políticas públicas. Pero también mencionan que no todas las acciones que realiza el gobierno son políticas públicas, pero sólo es un estilo.
Los autores sobre esta forma de gobernar mencionan lo siguiente: “es el estilo de gobernar propio de las sociedades democráticas participativas”.[1] Ya que existe una diversidad de ideologías y opiniones para el proceso de las políticas públicas.
Referente a esta forma de representación, los autores mencionan lo siguiente: “al gobernar por políticas públicas, los temas que el gobierno efectivamente atiende se eligen a partir de la agenda pública, que es el conjunto de asuntos que preocupan y afectan a la sociedad en general por diversos motivos”.[2]
Los autores mencionan que para gobernar políticas públicas es importante que se cumplan diversos criterios como los siguientes: “debe de existir un entorno democrático que permita la participación de la sociedad en general en las decisiones y acciones del gobierno”.[3] 
Son varios los beneficios que se pueden obtener de que un país sea gobernado mediante políticas públicas  ya que se reduce el riesgo de tomar decisiones erróneas que pueden ser costosas para la sociedad. Otra de las ventajas que tiene ésta forma de gobernar es que es específica y clara en sus soluciones respecto a los problemas, al contrario de los que pasa cuando se gobierna por planes o programas.
En un gobierno por políticas públicas los participantes y actores del debate para la toma decisiones deben estar dispuestos a discutir y persuadir, para poder elegir la mejor solución a los problemas; por tanto los ciudadanos tienden ser participativos e involucrarse en las decisiones.



Referencias
Bibliografía:
     Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013.






[1] Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013, p. 29.
[2] Ibíd., p. 32.
[3] Ibíd., p. 34.

Gustavo Hernández y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

El aporte que hace Gustavo Hernández al tema de las políticas públicas tiene como objetivo mostrar una introducción al análisis de las mismas, que intenta ser un marco conceptual para analizar la actividad que realiza el gobierno.
Para el las políticas públicas son: “el resultado de decisiones (sin limitarse a ser decisiones), de actores actuando a título gubernamental(no obstante la participación de otros actores sociales), pero que las decisiones de no hacer pueden igualmente constituir una política, y que generalmente las políticas contienen objetivos, recursos y producen resultados”.[1]
    La definición que nos brinda Hernández del término de política pública es un  tanto compleja y ambigua, por tal motivo es necesario  tener claro cómo se analiza una política pública y que aspecto se tiene que analizar (cuál es el problema). Esto lo traduce el autor a crear un marco de análisis que nos permita reflexionar sobre la problemática de modo claro y coherente, para esto el propone desarticular el proceso de elaboración de políticas públicas, es decir, que e proceso tenga una serie de etapas.
Menciona que existen dos grandes vertientes u orientación  en el marco de las políticas públicas, la primera vertiente es la analítica que consiste en estudiar el proceso de elaboración (incorporación a la agenda gubernamental, la toma de decisiones, la aplicación y evaluación). La segunda vertiente es instrumental, esta consiste en: “utilizar las técnicas de análisis al servicio de la producción de las políticas”[2], por su objetivo están más centradas a la toma de decisiones.
    Hernández nos menciona que existen enfoques teóricos para el análisis de las políticas públicas, para él los enfoques pretenden dar solución a cuestiones esenciales que se plantea la disciplina: “por qué varían las políticas entre los diferentes países y entre los diferentes sectores de un país; por qué cambian o permanecen estables las políticas; por qué una política es o no efectiva; y finalmente, qué tan democrático es el proceso de producción de las políticas”.[3] Para él existen seis enfoques teóricos:
1.    Public Choice. También conocida como el enfoque de la elección pública, tiene fundamentos en principios de la economía neoclásica, ya que asume que los actores políticos y  económicos actúan de forma racional con el objeto de satisfacer sus propios intereses.
“Esta suposición lleva a los autores de esta corriente a observar el proceso de producción de las políticas como una interacción entre ciudadanos (votantes) interesados en la mayor cantidad de bienes públicos al menor costo posible(impuestos), y unos actores políticos que intentan proveer esos bienes para adquirir mayor poder y prestigio”.[4]
2.    Welfare Economics. O Estado de Bienestar, este enfoque parte del supuesto que los individuos, a través de los mecanismos de mercado, deberían tomar la mayor parte de las decisiones sociales, aunque se reconoce que los mecanismos del mercado no siempre distribuyen los recursos eficientemente y es donde el gobierno debe de intervenir.
En este enfoque el gobierno debe de analizar las necesidades de la sociedad, y en la medida que dichas demandas se originen en un defecto del mercado,producir una política que permita resolver el problema.
3.    Teorías de Clase (Neo-Marxismo). Este enfoque intenta demostrar cómo políticas benefician los intereses del capital y comprueban la falta de autonomía del Estado.
4.    Pluralismo y Corporatismo, o el Estado producto de la sociedad. En este enfoque se admite la prioridad de los grupos de interés en el proceso político, las políticas son concebidas  Las políticas son percibidas como el resultado de un proceso de  competencia y colaboración entre los grupos de interés y  pretenden máximar los beneficios de sus miembros, en tanto el   papel que juega el  gobierno es el de un árbitro.
5.    Estatismo o la sociedad producto del estado.“Este enfoque se edifica sobre las críticas de los dos anteriores, y de allí que tenga como principal unidad de análisis las organizaciones sociales y/o las instituciones política”.[5] El Estado es concebido como un actor independiente y capaz de idear e implementar sus propios objetivos.
El inconveniente de este enfoque es que el gobierno no puede explicar la existencia de políticas que están dirigidas a los derechos y libertades, es decir, no puede imponer su  voluntad.
6.    Neoinstitucionalismo. En este enfoque la elaboración de políticas públicas lo determinan las instituciones, es decir, estas determinan la actividad política. También en este enfoque  los individuos y los grupos sociales  intentan realizar sus objetivos pero  lo hacen dentro del marco de un conjunto de reglas que proponen las instituciones.
En general cada uno de los enfoques trata de explicar los fenómenos públicos fundados en una sola variable. Para que sea útil cualquiera de los enfoques es necesario explicar las relaciones causales entre los diferentes elementos que componen su marco teórico.
    Como conclusión el autor nos menciona que el punto de partida para elaborar y analizar una política, es utilizando la racionalidad, para que se puedan solucionar los problemas públicos y de tal modo la acción gubernamental sea eficiente y eficaz.


Referencias.
Internet:
Hernández, Gustavo. El Análisis de las Políticas Públicas: Una disciplina incipiente en Colombia. Revista de Estudios Sociales, número 4, 1999, p. 12. Recuperado: 4 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81511266007




[1]Hernández, Gustavo. El Análisis de las Políticas Públicas: Una disciplina incipiente en Colombia. Revista de Estudios Sociales, número 4, 1999, p. 3-4. Recuperado: 4 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81511266007
[2]Ibíd., p. 2. 
[3]Hernández, Gustavo. Ob. Cit., p. 6.
[4]Ibíd., p. 2.
[5]Hernández, Gustavo. Ob. Cit., p. 8.

Isabel Maggiolo y Javier Maggiolo y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

La propuesta que hacen los autores para e tema, esta enfocada en caracterizar a  las políticas públicas, como proceso de concertación, es decir, pactar o  tratar un negocio, entre el Estado-sociedad.La definición que brindan los autores para el término de las políticas públicas, es la siguiente:
“Son el resultado de actos de confrontación/acuerdo entre representantes estales y sociales, que enfrentan núcleos críticos, situaciones conflictivas y restricciones, donde por su naturaleza política el Estado está implícito, pero la sociedad requiere de cierto empoderamiento socialy canales de comunicación efectivos que avalen una sana y estrecha relación Estado-sociedad, en procura de obtener la aprobación social”.[1]
Para ellos una política pública está dirigida a una situación en la que el Estado debe de intervenir y retoman la  definición brindada de otros autores de lo que es una política pública, entre los cuales se encuentran: Subirats, Lahera, Piñango, Reppto, los cuales,coinciden en el Estado que participar en la elaboración de políticas públicas para resolver algún problemática o conflicto social.
Del aporte que brindan los autores mencionados anteriormente al campo de las políticas, Isabel y Javier Maggiolo nos proporciona otra definición para las políticas públicas: “son disposiciones del Estado para atender determinadas realidades que afectan directa o indirectamente a la sociedad, sean de tipo social, policía o económica”.[2]
Además proponen un procedimiento para la elaboración de políticas públicas, el cual se conforma de seis fases, las cuales son las siguientes:
1.    Reconocimiento del problema e inclusión a la agenda de gobierno
2.    Posibles soluciones al problema.
3.    Aceptación y reconocimiento de la propuesta de solución
4.    Implementación
5.    Seguimiento y evaluación de resultados
6.    Seguimiento y evaluación del impacto de la política.
Dentro del proceso de políticas públicas, inicialmente se ofrece una resolución a los problemas públicos, ademásproceso, esta relacionado con una variedad de factores (personas, grupos y organizaciones) de los cuales dependerá la formulación de las políticas y su implementación.
Los factores mencionados anteriormente,determinan el escenario en donde la acción política y la cuestión social convergen, es decir, el Estado y a sociedad llegan a un acuerdo para la elaboración de las políticas públicas que favorecerán a lo colectivo en un espacio.
Isabel y Javier Maggiolo, nos hablan también de las políticas sociales, las cuales están orientadas a satisfacer las necesidades básicas de la población. La definición que brindan para este tipo de política es la siguiente: “conjunto de pronunciamientos y acciones en forma de programas, formulados por el Estado, en convergencia con las directrices de desarrollo local, nacional y regional, dirigidos a mejorar el bienestar social”.[3]
Las políticas sociales contienen  tres acciones por parte del gobierno:
·     Provisión de servicios básicos como lo son la educación, salud, alimentación y seguridad social.
·         Lucha contra la pobreza
·         Generación de empleos
Para finalizar, los autores también nos mencionan que en la dinámica social en la que actualmente se vive, se demanda una política pública que opere para reconstruir la conexión Estado-sociedad, esto se lograra a través de la generación de espacios en los que se vinculen el sentido de bienestar y pertinencia para la población. Para que se logre esto tiene que existir una participación directa de los actores, en donde se refuercen la función receptiva de la sociedad y la capacidad de interés del Estado.
    También aluden al tema de la democracia, ya que en este tipo de regímenes uno de sus principios es que la sociedad participativa, en donde la ciudadanía es capaz de intervenir en las decisiones que toma el Estado.  


Referencias.
Internet:
Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Políticas públicas: proceso de concertación Estado-sociedad. Revista Venezolana de Gerencia  (RVG). Año 12. Núm. 39, 2007,  p. 373-392. Recuperado el 20 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/290/29014474004.pdf






[1]Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Políticas públicas: proceso de concertación Estado-sociedad. Revista Venezolana de Gerencia  (RVG). Año 12. Núm. 39, 2007, p. 373. Recuperado el 20 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/290/29014474004.pdf

[2]Ibíd.,p. 376
[3]Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Ob. Cit., p. 380.