jueves, 7 de agosto de 2014

Eugenio Lahera y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

“Eugenio Lahera Parada (1948-2012) fue un riguroso intelectual y destacado analista de políticas públicas, de vasta experiencia académica como en la alta gestión pública durante distintos gobiernos. Abogado de la Universidad de Chile, Ph.D. y Master en Public Affairs de la Universidad de Princeton, fue uno de los primeros doctores en políticas públicas en Chile”.[1]
Entre los textos que escribió se encuentran los siguientes: Introducción a las políticas públicas, Del dicho al hecho: ¿Cómo implementar las políticas públicas?, Encuentros y desencuentros entre la política y las políticas públicas, entre otros.
El autor en su libro Introducción a las políticas públicas, hace referencia alconceptotradicional de las políticas públicas y retoma a los autores Thoenig y Meny, para estos:“las políticas públicas corresponden al programa de acción de una autoridad púbica o al resultado de la actividad de una autoridad investida de poder público y de legalidad gubernamental”.[2]
En relación al concepto tradicional de las políticas públicas Lahera describe que al Estado se le asigna un papel central, es decir, es como si las autoridades tuvieran un enfoque excluyente sobre la sociedad para el tratamiento de los problemas públicos.
También nos habla de un nuevo concepto de políticas públicas, según Lahera los adelantos tecnológicos (información y comunicación) haninfluido para que se desarrolle y mejore el concepto.
El término del concepto de policía pública que Lahera propone es el siguiente: “corresponden a cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo publico definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado”.[3]
    Los cursos y flujos de acción en relación a objetivos son llevados a cabo por el sector público, la comunidad por medio de la participación fijarán los mecanismos e instrumentos para la política. Lahera distingue cuatro momentos en las políticas públicas:
·          El Origen
·          Diseño
·          Gestión
·          Evaluación
La propuesta que hace para el concepto, enmarca un elemento relativamente nuevo en el campo de las políticas públicas; ya que la gran mayoría de los autores clásicos que van aproximadamente de 1950 a 1970 no hacen referencia al concepto democracia y participación, si no es hasta después de los años setentas que los autores lo empiezan a relacionar al tema.


Referencias:
Bibliografía:
Lahera Parada, Eugenio, Introducción a las políticas públicas, Chile: Editado por el Fondo de Cultura Económica, 2004.

Internet:
Ingeniería Industrial Universidad de Chile, Premio Eugenio Lahera. Recuperado el 6 de julio de 2014. Disponible en: http://premioeugeniolahera.cl/eugenio-lahera/biografia/








[1]Ingeniería Industrial Universidad de Chile, Premio Eugenio Lahera. Recuperado el 6 de julio de 2014. Disponible en: http://premioeugeniolahera.cl/eugenio-lahera/biografia/
[2]Lahera Parada, Eugenio, Introducción a las políticas públicas, Chile: Editado por el Fondo de Cultura Económica, 2004, p. 13. 
[3]Lahera Parada, Eugenio, Ob. Cit., p.16.

Gobernar por políticas públicas, según David Arellano y Felipe Blanco.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

Otro de los temas que abordan Blanco y Arellano, está relacionado en base a la siguiente pregunta: ¿cómo se gobierna por medio de políticas públicas? La respuesta a esta pregunta radica en que esta forma de gobernar solo trata de resolver los problemas sociales o dicho de otro modo, las acciones gubernamentales están basadas en las políticas públicas. Pero también mencionan que no todas las acciones que realiza el gobierno son políticas públicas, pero sólo es un estilo.
Los autores sobre esta forma de gobernar mencionan lo siguiente: “es el estilo de gobernar propio de las sociedades democráticas participativas”.[1] Ya que existe una diversidad de ideologías y opiniones para el proceso de las políticas públicas.
Referente a esta forma de representación, los autores mencionan lo siguiente: “al gobernar por políticas públicas, los temas que el gobierno efectivamente atiende se eligen a partir de la agenda pública, que es el conjunto de asuntos que preocupan y afectan a la sociedad en general por diversos motivos”.[2]
Los autores mencionan que para gobernar políticas públicas es importante que se cumplan diversos criterios como los siguientes: “debe de existir un entorno democrático que permita la participación de la sociedad en general en las decisiones y acciones del gobierno”.[3] 
Son varios los beneficios que se pueden obtener de que un país sea gobernado mediante políticas públicas  ya que se reduce el riesgo de tomar decisiones erróneas que pueden ser costosas para la sociedad. Otra de las ventajas que tiene ésta forma de gobernar es que es específica y clara en sus soluciones respecto a los problemas, al contrario de los que pasa cuando se gobierna por planes o programas.
En un gobierno por políticas públicas los participantes y actores del debate para la toma decisiones deben estar dispuestos a discutir y persuadir, para poder elegir la mejor solución a los problemas; por tanto los ciudadanos tienden ser participativos e involucrarse en las decisiones.



Referencias
Bibliografía:
     Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013.






[1] Arellano, David y Blanco, Felipe. Políticas Públicas y democracia, México: editado por Instituto Federal Electoral, 2013, p. 29.
[2] Ibíd., p. 32.
[3] Ibíd., p. 34.

Gustavo Hernández y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

El aporte que hace Gustavo Hernández al tema de las políticas públicas tiene como objetivo mostrar una introducción al análisis de las mismas, que intenta ser un marco conceptual para analizar la actividad que realiza el gobierno.
Para el las políticas públicas son: “el resultado de decisiones (sin limitarse a ser decisiones), de actores actuando a título gubernamental(no obstante la participación de otros actores sociales), pero que las decisiones de no hacer pueden igualmente constituir una política, y que generalmente las políticas contienen objetivos, recursos y producen resultados”.[1]
    La definición que nos brinda Hernández del término de política pública es un  tanto compleja y ambigua, por tal motivo es necesario  tener claro cómo se analiza una política pública y que aspecto se tiene que analizar (cuál es el problema). Esto lo traduce el autor a crear un marco de análisis que nos permita reflexionar sobre la problemática de modo claro y coherente, para esto el propone desarticular el proceso de elaboración de políticas públicas, es decir, que e proceso tenga una serie de etapas.
Menciona que existen dos grandes vertientes u orientación  en el marco de las políticas públicas, la primera vertiente es la analítica que consiste en estudiar el proceso de elaboración (incorporación a la agenda gubernamental, la toma de decisiones, la aplicación y evaluación). La segunda vertiente es instrumental, esta consiste en: “utilizar las técnicas de análisis al servicio de la producción de las políticas”[2], por su objetivo están más centradas a la toma de decisiones.
    Hernández nos menciona que existen enfoques teóricos para el análisis de las políticas públicas, para él los enfoques pretenden dar solución a cuestiones esenciales que se plantea la disciplina: “por qué varían las políticas entre los diferentes países y entre los diferentes sectores de un país; por qué cambian o permanecen estables las políticas; por qué una política es o no efectiva; y finalmente, qué tan democrático es el proceso de producción de las políticas”.[3] Para él existen seis enfoques teóricos:
1.    Public Choice. También conocida como el enfoque de la elección pública, tiene fundamentos en principios de la economía neoclásica, ya que asume que los actores políticos y  económicos actúan de forma racional con el objeto de satisfacer sus propios intereses.
“Esta suposición lleva a los autores de esta corriente a observar el proceso de producción de las políticas como una interacción entre ciudadanos (votantes) interesados en la mayor cantidad de bienes públicos al menor costo posible(impuestos), y unos actores políticos que intentan proveer esos bienes para adquirir mayor poder y prestigio”.[4]
2.    Welfare Economics. O Estado de Bienestar, este enfoque parte del supuesto que los individuos, a través de los mecanismos de mercado, deberían tomar la mayor parte de las decisiones sociales, aunque se reconoce que los mecanismos del mercado no siempre distribuyen los recursos eficientemente y es donde el gobierno debe de intervenir.
En este enfoque el gobierno debe de analizar las necesidades de la sociedad, y en la medida que dichas demandas se originen en un defecto del mercado,producir una política que permita resolver el problema.
3.    Teorías de Clase (Neo-Marxismo). Este enfoque intenta demostrar cómo políticas benefician los intereses del capital y comprueban la falta de autonomía del Estado.
4.    Pluralismo y Corporatismo, o el Estado producto de la sociedad. En este enfoque se admite la prioridad de los grupos de interés en el proceso político, las políticas son concebidas  Las políticas son percibidas como el resultado de un proceso de  competencia y colaboración entre los grupos de interés y  pretenden máximar los beneficios de sus miembros, en tanto el   papel que juega el  gobierno es el de un árbitro.
5.    Estatismo o la sociedad producto del estado.Este enfoque se edifica sobre las críticas de los dos anteriores, y de allí que tenga como principal unidad de análisis las organizaciones sociales y/o las instituciones política”.[5] El Estado es concebido como un actor independiente y capaz de idear e implementar sus propios objetivos.
El inconveniente de este enfoque es que el gobierno no puede explicar la existencia de políticas que están dirigidas a los derechos y libertades, es decir, no puede imponer su  voluntad.
6.    Neoinstitucionalismo. En este enfoque la elaboración de políticas públicas lo determinan las instituciones, es decir, estas determinan la actividad política. También en este enfoque  los individuos y los grupos sociales  intentan realizar sus objetivos pero  lo hacen dentro del marco de un conjunto de reglas que proponen las instituciones.
En general cada uno de los enfoques trata de explicar los fenómenos públicos fundados en una sola variable. Para que sea útil cualquiera de los enfoques es necesario explicar las relaciones causales entre los diferentes elementos que componen su marco teórico.
    Como conclusión el autor nos menciona que el punto de partida para elaborar y analizar una política, es utilizando la racionalidad, para que se puedan solucionar los problemas públicos y de tal modo la acción gubernamental sea eficiente y eficaz.


Referencias.
Internet:
Hernández, Gustavo. El Análisis de las Políticas Públicas: Una disciplina incipiente en Colombia. Revista de Estudios Sociales, número 4, 1999, p. 12. Recuperado: 4 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81511266007




[1]Hernández, Gustavo. El Análisis de las Políticas Públicas: Una disciplina incipiente en Colombia. Revista de Estudios Sociales, número 4, 1999, p. 3-4. Recuperado: 4 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81511266007
[2]Ibíd., p. 2. 
[3]Hernández, Gustavo. Ob. Cit., p. 6.
[4]Ibíd., p. 2.
[5]Hernández, Gustavo. Ob. Cit., p. 8.

Isabel Maggiolo y Javier Maggiolo y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

La propuesta que hacen los autores para e tema, esta enfocada en caracterizar a  las políticas públicas, como proceso de concertación, es decir, pactar o  tratar un negocio, entre el Estado-sociedad.La definición que brindan los autores para el término de las políticas públicas, es la siguiente:
“Son el resultado de actos de confrontación/acuerdo entre representantes estales y sociales, que enfrentan núcleos críticos, situaciones conflictivas y restricciones, donde por su naturaleza política el Estado está implícito, pero la sociedad requiere de cierto empoderamiento socialy canales de comunicación efectivos que avalen una sana y estrecha relación Estado-sociedad, en procura de obtener la aprobación social”.[1]
Para ellos una política pública está dirigida a una situación en la que el Estado debe de intervenir y retoman la  definición brindada de otros autores de lo que es una política pública, entre los cuales se encuentran: Subirats, Lahera, Piñango, Reppto, los cuales,coinciden en el Estado que participar en la elaboración de políticas públicas para resolver algún problemática o conflicto social.
Del aporte que brindan los autores mencionados anteriormente al campo de las políticas, Isabel y Javier Maggiolo nos proporciona otra definición para las políticas públicas: “son disposiciones del Estado para atender determinadas realidades que afectan directa o indirectamente a la sociedad, sean de tipo social, policía o económica”.[2]
Además proponen un procedimiento para la elaboración de políticas públicas, el cual se conforma de seis fases, las cuales son las siguientes:
1.    Reconocimiento del problema e inclusión a la agenda de gobierno
2.    Posibles soluciones al problema.
3.    Aceptación y reconocimiento de la propuesta de solución
4.    Implementación
5.    Seguimiento y evaluación de resultados
6.    Seguimiento y evaluación del impacto de la política.
Dentro del proceso de políticas públicas, inicialmente se ofrece una resolución a los problemas públicos, ademásproceso, esta relacionado con una variedad de factores (personas, grupos y organizaciones) de los cuales dependerá la formulación de las políticas y su implementación.
Los factores mencionados anteriormente,determinan el escenario en donde la acción política y la cuestión social convergen, es decir, el Estado y a sociedad llegan a un acuerdo para la elaboración de las políticas públicas que favorecerán a lo colectivo en un espacio.
Isabel y Javier Maggiolo, nos hablan también de las políticas sociales, las cuales están orientadas a satisfacer las necesidades básicas de la población. La definición que brindan para este tipo de política es la siguiente: “conjunto de pronunciamientos y acciones en forma de programas, formulados por el Estado, en convergencia con las directrices de desarrollo local, nacional y regional, dirigidos a mejorar el bienestar social”.[3]
Las políticas sociales contienen  tres acciones por parte del gobierno:
·     Provisión de servicios básicos como lo son la educación, salud, alimentación y seguridad social.
·         Lucha contra la pobreza
·         Generación de empleos
Para finalizar, los autores también nos mencionan que en la dinámica social en la que actualmente se vive, se demanda una política pública que opere para reconstruir la conexión Estado-sociedad, esto se lograra a través de la generación de espacios en los que se vinculen el sentido de bienestar y pertinencia para la población. Para que se logre esto tiene que existir una participación directa de los actores, en donde se refuercen la función receptiva de la sociedad y la capacidad de interés del Estado.
    También aluden al tema de la democracia, ya que en este tipo de regímenes uno de sus principios es que la sociedad participativa, en donde la ciudadanía es capaz de intervenir en las decisiones que toma el Estado.  


Referencias.
Internet:
Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Políticas públicas: proceso de concertación Estado-sociedad. Revista Venezolana de Gerencia  (RVG). Año 12. Núm. 39, 2007,  p. 373-392. Recuperado el 20 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/290/29014474004.pdf






[1]Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Políticas públicas: proceso de concertación Estado-sociedad. Revista Venezolana de Gerencia  (RVG). Año 12. Núm. 39, 2007, p. 373. Recuperado el 20 de julio de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/290/29014474004.pdf

[2]Ibíd.,p. 376
[3]Maggiolo, Isabel y Maggiolo Javier. Ob. Cit., p. 380.

Mauricio Merino y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

Mauricio Merino Huerta, es Doctor  en Ciencia Política por parte de Universidad Complutense de Madrid en España. Entre sus líneas de investigación, destacan temas como la ética pública, el acceso a la información pública y as políticas públicas.
Una de las contribuciones que hace Merino al tema, radica en la importancia de la ética en el análisis de las políticas públicas, para él  es necesario recuperar el sentido ético del enfoque de política pública, por tres razones. La  primera razón es porque la política pública admite la intromisión del Estado, la segunda, es porque la intervención del Estado en las políticas no sólo se separa del poder, sino además se refiere al espacio público y la tercera razón es porque toda política pública existe una selección de problemas públicos y una elección entre alternativas de solución. Y de ahí que ninguna política pueda anhelar a la neutralidad ética.
Para Merino las políticas públicas son entendidas como: “decisiones tomadas desde una posición de poder, que buscan el mayor provecho posible para el espacio público a partir de una selección deliberada de temas y alternativas de acción”.[1] Y estas siempre están vinculadas a una posición ética.
El propósito del autor de relacionar el tema del análisis de las políticas públicas con el de la ética se relaciona con el estudio de la moral, los valores y de la acción humana), radica  en que se logren evitar los riesgos (uso del poder público para favorecer intereses privados) en el diseño como en la implementación de los cursos de acción elegidos por el Estado.
La ética en el análisis de las políticas públicas reside en la importancia que tiene la teoría de entrada,  para el proceso que lleva a escoger los problemas públicos, los métodos para definirlos y la racionalidad asociada a esa selección.
Merino para definir la teoría de entrada retoma a Jon Elster, quien menciona que  “las teorías de entrada no sólo suponen una concepción previa sobre la relación entre el Estado y la sociedad (y también sobre el Estado y los individuos, así como sobre las responsabilidades, obligaciones y limitaciones que se suponen distribuidas entre unos y otros), sino un sistema de valores asociado a la racionalidad de sus decisiones”.[2]
En una teoría de entrada no se podrán solucionar los problemas que surjan en las fases de la implementación y diseño de una política pública. Pero si podrá plantearse como una forma de gestión del espacio público sujeta a los intereses y a las relaciones de poder circunstanciales.
Una vez que se elige una posición ética definida sobre los conflictos que deben ser resueltos por el Estado, la política pública requierede un mapa de ruta. Es decir, “una definición explícita del problema que quiere ser solucionado, sobre la base de las causas que le dieron origen y de las vías de acción que resultan factibles para hacerlo”.[3]
Para la construcción del mapa de ruta es necesario que el analista de políticas definael problema, es decir desarticularlo  por sus causas y buscar los medios más factibles para atenderlo o gestionarlo y darle solución a la problemática. Referente a esto Merino nos menciona lo siguiente: “es probable que el mayor desafío de un analista de políticas públicas consista, precisamente, en hallar las herramientas necesarias para vincular causas y soluciones en una argumentación técnica y políticamente viable”.[4]
El analista debe de recurrir a todas las herramientas econométricas (las relaciones que existen entre un fenómeno estudio y las variables)que tenga a su alcance para poder identificar con mayor exactitud las causas que generan el problema que debe de ser resuelto, después el analista analizara la soluciones factibles para la resolución de este. Además el analista deberá de elegirlos medios que utilizara para proponer cuales son las vías más redituables y provechosas en relación los recursos que tenga a su alcance.
También en la fase del diseño de la política se sufrirá otro tipo de limitaciones. “Las más comunes se refieren a la información y al tiempo efectivamente disponibles para tomar decisiones, a la importancia de las rutinas previamente adoptadas, y a los intereses políticos que inevitablemente se ponen en juego al actuar dentro del espacio público”.[5]
Merino menciona que es inverosímilque las decisiones que llevan a la fase del  diseño de políticas públicas se correspondan fielmente con la mejor solución. Para él:
“Quien toma las decisiones debe hacerlo, más bien, contra el tiempo, contra la falta de información, contra la falta de medios y de recursos económicos suficientes, contra las restricciones organizacionales que imponen una determinada forma de actuar que se considera apropiada, y contra distintos intereses políticos. Pero no podrá hacerlo en contra de los valores que haya elegido, pues estaría negando su propia argumentación”.[6]
En párrafo anterior se justifica otra  razón para incorporar la ética al análisis de políticas públicas, ya que  al final ninguna de ellas es una condición capaz deafirmar que efectivamente se está tomando la mejor decisión. Tampoco se puede aseverarque se trata de una decisión racionalmente, Más sin en cambio, la argumentación que se haya levantado durante el elaboración del mapa de ruta sí es una condición necesaria para que la política pública guarde la mayor coherencia posible a lo largo de su recorrido.
Merino, también propone el uso de la ética en el análisis de políticas públicas en la fase de la implementación. “La implementación exitosa de una política pública no consiste solamente en la repetición mecánica de un conjunto de procedimientos establecidos, sino que supone también capacidad de adaptación y compromiso con los valores previamente asumidos”.[7]
Como conclusión el autor refiere, que  contradicciones en la fase de la implementación de una política pública son igual de complejas como las que hay la definición de un problema público. En tanto que en la puesta en marcha de un programa,también se afectanlos intereses y esto  producir nuevas dificultades, que no pueden apreciarse al principio de la ruta a seguir.
El relacionar el análisis de las políticas públicas con la ética, desde la perspectiva de Merino es que se logren evitar riesgos en el proceso de estas, es decir, que el poder público no solo beneficie a los intereses de privados.



Referencias.
Internet:
Merino, Mauricio.  La importancia de la ética en el análisis de las políticas públicas. Publicado en la Revista del Centro Latinoamericano de Administración para el  Desarrollo (CLAD). Reforma y Democracia. No. 41. Junio 2008. Recuperado el julio de 2014. Disponible en: http://old.clad.org/portal/publicaciones-del-clad/revista-clad-reforma-democracia/articulos/041-junio-2008/merino




[1] Merino, Mauricio.La importancia de la ética en el análisis de las políticas públicas. Publicado en la Revista del Centro Latinoamericano de Administración para el  Desarrollo (CLAD). Reforma y Democracia. No. 41. Junio 2008, p. 1. Recuperado el julio de 2014. Disponible en:http://old.clad.org/portal/publicaciones-del-clad/revista-clad-reforma-democracia/articulos/041-junio-2008/merino 
[2]Merino, Mauricio.  Ob. Cit., p. 4.
[3]Ibíd., p. 5. 
[4]Ibíd., p. 5-6
[5]Merino, Mauricio.  Ob. Cit., p. 6. 
[6]Ibíd., p. 7. 
[7]Ibíd., p. 10.

Mireya Dávila y Ximena Soto y su aporte a las políticas públicas.


 Elaboró: Aline Vázquez.
Coordina: Georgina González

Mireya Dávila tiene un Doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, Estados Unidos, estudio una Maestría en Gestión y Políticas Públicas en la Universidad de Chile y  es Licenciada en Historia de la Pontificia por parte de la  Universidad Católica de Chile. Es una estudiosa con trayectoria reconocida en el tema las políticas públicas en Chile.
 “Además de su amplia trayectoria académica, destaca por su experiencia en la administración pública. Se ha desempeñado como parte del equipo asesor en Políticas Públicas de la Presidencia y en el Ministerio Secretaría General de Gobierno, y también como consultora para la Comisión Asesora Presidencial de Derechos Humanos.”[1]
Ximena Soto Soutullo es Cientista Política por parte de la Universidad Diego Portales (UDP) en Chile, entre los textos más relevantes se encuentra: ¿De qué se habla cuándo se habla de políticas públicas? conjuntamente escrito con Mireya Dávila.
Uno de los objetivos de las autoras para escribir el texto, fue que en Chile, a partir de los años noventas del siglo pasado el término de políticas públicas tomo un gran auge.Además las autoras consideran que el tema, es un objeto de estudio e investigación para académicos y políticos, ya que el Estado mediante acciones realizada por el mismo,  trata de dar soluciones a diversas problemáticas públicas.
    Ambas autoras proponen un primer enfoque para el estudio de las políticas públicas, este radica en que estas, forman parte de la disciplina de la Ciencia Política y de la Administración Publica, ya que están enfocadas hacia el conocimiento práctico y a la solución de problemáticas públicas en escenarios con contexto democrático, ya que  una de las características de este régimen o forma de gobierno se le da valor importante temas y asuntos públicos.
    Menciona  que no hay una única definición de políticas públicas, para brindar su definición retoma otras brindadas por otros autores, coinciden que estas son las acciones que realiza el Estado para dar solución a problemas públicos que afectan a una comunidad. También mencionan que desde la Ciencia Política, las políticas públicas se estudian desde una dimensión más limitada del poder, aquella que se relaciona con el resultado de la disputa por el poder. Además son las acciones y omisiones del Estado en problemas concretos.
“Los autores subrayan diferentes énfasis a la hora de definir el concepto de política pública. Una parte de estas definiciones llevan de manera más explícita una lógica normativa, como la del mismo Lasswell (1951) o la de Lahera (2008) que la vinculan con contextos democráticos. Otros enfatizan quién decide las políticas públicas (por ejemplo, la visión pluralista o de grupos –basada principalmente en Dahl (1967)–, la visión elitista (Mills, 1956), entre otras. Las políticas son el resultado de la interacción entre el Estado y la ciudadanía (Aguilar, 2006). Otras definiciones se centran en la acción concreta de los gobiernos argumentando que las políticas públicas son lo que los funcionarios públicos o el gobierno (por ende los ciudadanos representados en estos funcionarios) deciden o no hacer respecto a los problemas públicos (Kraft y Furlong, 2007).”[2]
También las autoras mencionan que metodológicamente las políticas públicas pueden analizadas, se puede hacer uso de los métodos cuantitativos y cualitativos. La primera metodología (cuantitativa) generar información tanto para las personas que toman las decisiones, académicos, estudiosos e investigadores del tema. En tanto el segundo método (cualitativa) consiente en llegar más a fondo en particularidades de las distintas políticas en contextos determinados.
Otra de las formas de analizar a las políticas públicas,es mediante el modelo del ciclo de estas, las autoras retoman la idea de otros autores como Sabatier, Jann y Wegrich quienes proponen tres fases para el ciclo de la política: diseño, implementación y evaluación.
“El diseño de políticas es aquella etapa en la cual se analiza la selección de una determinada política pública. La implementación se centra en la gestión o aplicación de esta política. Finalmente la evaluación es información sobre la implementación que permite generar nuevas decisiones sobre el rediseño de la política en cuestión”.
Inicialmente el modelo del ciclo de las políticas públicas  se centró en el estudio del proceso toma  decisiones, especialmente el vinculado al diseño de las políticas. Es a partir de los setenta que, la fase de la implementación se empezó a observar como un ámbito separado del de diseño con los autores Pressman y Wildavsky. Los estudios de implementación estuvieron centrados en dos modelos (top-down y bottom-up). En tanto para la evaluación mencionan que en América Latina a esta fase es a la que menos se ha desarrollado.


Referencias.
Hemerografía:
Dávila, Mireya y Soto, Ximena. Estado. “¿De qué se habla cuándo se habla de políticas públicas? Estado de la discusión y actores en el Chile del bicentenario .Gobierno, Gestión Pública Revista Chilena de Administración Pública. Chile. Núm 17, año 2011, p. 5-33. También, disponible en: http://www.revistaeggp.uchile.cl/index.php/REGP/article/viewFile/15590/16062. Recuperado el 2 de julio de 2014.
Internet:
Instituto de Asuntos Públicos, Universidad de Chile. Académica Mireya Dávila es nombrada Subdirectora del INAP. Recuperado 1 de julio de 2014. Disponible en http://www.inap.uchile.cl/noticias/1450-academica-mireya-davila-es-nombrada-subdirectora-del-inap.html





[1]Instituto de Asuntos Públicos, Universidad de Chile. Académica Mireya Dávila es nombrada Subdirectora del INAP. Recuperado 1 de julio de 2014. Disponible en http://www.inap.uchile.cl/noticias/1450-academica-mireya-davila-es-nombrada-subdirectora-del-inap.html


[2]Dávila, Mireya y Soto, Ximena. Estado. “¿De qué se habla cuándo se habla de políticas públicas? Estado de la discusión y actores en el Chile del bicentenario .Gobierno, Gestión Pública Revista Chilena de Administración Pública. Chile. Núm 17, año 2011, p. 5-33. También, disponible en: http://www.revistaeggp.uchile.cl/index.php/REGP/article/viewFile/15590/16062. Recuperado el 2 de julio de 2014.



Rodolfo Canto Sáenz y su aporte a las políticas públicas.

Elaboró: Aline Vázquez
Coordina: Georgina González

Autor nacido en México, tiene una Licenciatura en Administración Pública por la  Universidad Iberoamericana, una Maestría y un Doctorado en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entre sus líneas de investigación destacan los temas de políticas públicas y la política industrial.
Uno de los aportes que hace Rodolfo Canto al campo de las políticas públicas lo plasma en su artículo: Políticas públicas. Más allá del pluralismo y la participación ciudadana. Cabe mencionar aporte que él hace está basado en la literatura de otros autores.
El autor menciona que “la participación directa de los ciudadanos en el diseño y la implementación de las políticas públicas, tiende a ser vista como el modelo a seguir en las sociedades abiertas, plurales y democráticas”.[1]
Canto menciona que en los durante los años ochenta el estudio de las políticas públicas en México tomo gran auge, esto en gran parte debido al contexto político en que se encontraba el país, en eso años, también se empezó a hablar en México de pluralismo, participación ciudadana, incrementalismo, elección pública y temas semejantes y para desarrollar estos temas Canto retomara a varios autores del tema de las política públicas.  
Pluralismo y política pública
Uno de los autores que retoma Canto para el desarrollo delos temas pluralismo y política pública es a Pedro Moreno Salazar, él nos menciona que: “las prácticas sociales y gubernamentales en México no han sido de corte liberal, sino predominantemente de tipo autoritario y corporativo”.[2] En referencia a lo que menciona Moreno, Canto nos indica que difícil entonces que los diversos enfoques de políticas públicas se apliquen en el país, pues no están dadas las condiciones previas que prevalecen en países donde aquéllos se originaron.
Por tanto, lo que nos menciona Moreno es que en el país no existe ni un pluralismo, ni una verdadera política pública, ya que e se refiere a ellas como una práctica social y gubernamental, en donde se excluye a lo público.
Otro de los autores que retoma Canto es a Cabrero, este es autor es un tanto escéptico sobre la existencia de políticas públicas en México, esta idea radica o parte del concepto de lo público, que es visto como el espacio de intersección de la racionalidad con la voluntad social.
Cabrero, cuya argumentación está a favor de la pluralidad y reivindica el enfoque incrementalista de las políticas públicas:
“Un sistema abierto de toma de decisiones en el que la posibilidad de imponer -verticalmente y sin negociar- la lógica de uno de los participantes (los funcionarios gubernamentales, por ejemplo) es mínima, y en el que la hechura de las políticas se hace incrementalmente porque las restricciones de una arena regulada jurídica o simbólicamente de una forma horizontal así lo imponen. Hay además una proclividad a la participación ciudadana que forma parte de los patrones culturales tradicionales”.[3]
Es por esta razón que se debe de hacer una distinción de lo que son políticas públicas y las políticas gubernamentales, la diferenciación parte de una concepción de lo público como área compartida por el Estado y la sociedad y que reivindica el pluralismo social y político.
Canto también desarrolla idea de Luis Aguiar Villanueva, quien propone que en México, se debe de perseguir una concepción de las políticas públicas que esté basada en la participación ciudadana, en un gobierno por asuntos, en la permanente intervención del público sobre las acciones  gubernamentales, además propone que se genere un cambio en donde exista la democracia participativa. Para argumentar a favor del cambio, este autor introduce la distinción entre lo público y lo gubernamental:
En base en esta concepción de lo público, del pluralismo político y de lo que debe ser la administración pública, Aguilar Villanueva hace su propuesta de gobernar por políticas públicas en donde: “se incorpore la opinión, la participación, la corresponsabilidad, el dinero de los ciudadanos, es decir, de los contribuyentes fiscales y actores políticos autónomos y, a causa de ellos, ni pasivos ni unánimes”[4].
    Canto también propone que estas posiciones deben de ser ajustadas dado que existen varios tipos de políticas públicas, algunas de las cuales no podrán ser definidas en la arena del pluralismo o la participación directa de los ciudadanos.


Referencias.
Internet:
Canto Sáenz, Rodolfo. Políticas públicas. Más allá del pluralismo y la participación ciudadana. Revista Gestión y Política Pública, vol. IX, núm. 2, segundo semestre de 2000, p. 231-256. Recuperado el 18 de julio de 2014.  Disponible en:
http://www.gestionypoliticapublica.cide.edu/num_anteriores/Vol.IX_No.II_2dosem/CSR_Vol



[1]Canto Sáenz, Rodolfo. Políticas públicas. Más allá del pluralismo y la participaciónciudadana. Revista Gestión y Política Pública, vol. IX, núm. 2, segundo semestre de 2000, p. 231. Recuperado el 18 de julio de 2014.  Disponible en:
http://www.gestionypoliticapublica.cide.edu/num_anteriores/Vol.IX_No.II_2dosem/CSR_Vol.9_No.II_2sem.pdf
[2]Ibíd., p. 233.
[3]Canto Sáenz, Rodolfo. Ob. Cit., p. 234.
[4] Canto Sáenz, Rodolfo. Ob. Cit., p. 35